Diferencias y complementos

El propósito determina el diseño y

el diseño determina las necesidades

 Saber las diferencias es el primer paso para la armonía de las parejas

¿Sabías tú que la mujer tiene el doble de terminaciones nerviosas en su piel más que el hombre? Debido a que sus nervios son más numerosos, también son más susceptibles de ser “estresados” Su piel casi toda está conectada para recibir los toques amorosos del esposo, llenos de afecto, para aliviar los nerviosos frágiles de ella y calmar sus emociones.

Este hecho fisiológico nos remarca la diferencia del diseño y el propósito y es fundamental para el entendimiento entre ambos.

A continuación, hay varias diferencias mayores que existen entre los hombres y las mujeres. Ejemplo.

• Las mujeres tienden a tomar las cosas en el corazón; los hombres tienden a tomar las cosas de forma muy impersonal.

• En cuanto a las cosas materiales, las mujeres tienden a ver los objetivos; los hombres quieren saber cómo llegar ahí.

• En cuanto a las cosas intangibles o espirituales, todo lo opuesto es verdadero. Los hombres ven a los objetivos; las mujeres quieren saber cómo llegar ahí.

• Las mujeres son como las computadoras; sus mentes se mantienen procesando en el fondo hasta que el problema se resuelva. Los hombres son como archivadores de documentos. Ellos toman los problemas, los meten en un fólder y cierran el cajón.

• El hogar de una mujer es una extensión de su personalidad; el trabajo de un hombre es una extensión de su personalidad.

• Las mujeres tienen una gran necesidad de seguridad y de tener buenas raíces; los hombres pueden ser unos nómadas.

• Las mujeres tienen la tendencia a sentirse culpables; los hombres tienen la tendencia a resentirse.

• Las mujeres están cambiando constantemente; los hombres llegan a un nivel de estabilidad y se mantienen ahí.

• Las mujeres tienden a involucrarse con las cosas más fácilmente y más rápidamente; los hombres tienden a detenerse y a evaluar.

Considerando estas diferencias, ¡No deberíamos preguntarnos por qué los hombres y las mujeres tienen malos entendidos y conflictos en sus relaciones!

Las diferencias mencionadas están relacionadas a los diseños específicos de las mujeres y de los hombres. Sus diseños, a la vez, determinan las necesidades que cada uno tiene o necesita suplir a fin de que estén completos, contentos y viviendo en los propósitos de la creación de Dios.

Como parejas debemos entender que la plenitud sólo viene cuando ambos tomamos conciencia de nuestra necesidad y comenzamos  a dar pasos de solución del uno y del otro. En esta tarea, el gran principio de Jesús, “Más bienaventurado es dar que recibir,” (Hechos 20:35) es vital. A medida que tú das, supliendo las necesidades de tu pareja serás bendecido, y muchas de tus propias necesidades serán suplidas a cambio. El suplir las necesidades de la otra persona envés de demandar que tus necesidades sean satisfechas te traerá una verdadera plenitud.

Necesidades primarias a tomar en cuenta de la mujer y el varón

Recuerde: El propósito determina el diseño y el diseño determina las necesidades

La mujer necesita amor

La necesidad primaria de la mujer es el amor. La mujer fue diseñada para recibir amor. Esta verdad es tan central para las necesidades emocionales de la mujer que si esto fuera lo único que los hombres aprendieran y aplicaran, haría una gran diferencia en la vida de las mujeres-y por consecuencia, en la suya propia.

El hombre le puede dar una casa y regalos muy costosos y ella aun se va a sentir insatisfecha. Lo que ella necesita es escuchar que él le ama.

No se puede sustituir el amor. Amar significa apreciar, cuidar y mostrar afecto. Apreciar una mujer no significa comprarle regalos costosos; significa llamarla varias veces al día y decirle que la amas. (Esta última parte en mi vejez recién estoy aprendiendo)

Cuidar Significa dejar todo lo que estás haciendo para asegurarte que ella está bien. Cuidar es hacer que otra gente se espere mientras tú suples la necesidad de tu esposa. El afecto es el medio ambiente en el cual se pueda hacer crecer un matrimonio maravilloso.

5:33: “En todo caso, cada uno de vosotros ame también a su mujer como a sí mismo, y que la mujer respete a su marido”.

El hombre necesita respeto

Debido a que la primera necesidad de la mujer es el amor, ella a menudo piensa que la primera necesidad del hombre es el amor también. El necesita amor, pero él tiene una necesidad que es mucho más grande que esto. Si una mujer le expresa amor a un hombre, sin llenar esta otra necesidad, él no va a responder en la manera en que ella espera que lo haga. El va a permanecer de alguna manera distante. La necesidad de ser respetado es la esencia misma de su autoestima, y afecta todas las otras áreas de su vida.

Aún ella puede tener la casa funcionando y supliendo las necesidades de comida a la hora, incluso hasta le puede escribir notas amorosas a su esposo, y darle grandes cantidades de afecto. Pero aun así, ella nota que él no está feliz todavía. Ella se pregunta, ¿Qué más puedo hacer para este hombre?

El hasta está agradecido de que sus necesidades emocionales y materiales están siendo suplidas, y él aprecia los esfuerzos de su esposa. Sin embargo, estas cosas no tienen nada que ver con su necesidad principal.

Tanto como una mujer necesita sentir que es amada, el hombre necesita saber que es respetado y honrado. El hecho de ser respetado es la médula de su autoestima, y afecta todas las otras áreas de su vida. El necesita ser admirado, necesita que su esposa le diga todas las cualidades y capacidades que él tiene

“Cada uno de vosotros ame también a su mujer como a mismo, y que la mujer respete a su marido” (Efesios 5:33).

La  mujer necesita conversación

Además del amor, la mujer necesita conversación. Ella disfruta hablando con otros. Esto suena tan simple, pero es una necesidad real que está basada en su naturaleza. . Los regalos costosos no significan nada para una mujer si el hombre sólo los deja con ella y entonces se va.

La mujer necesita tener un hombre que platique con ella. Debido a que los hombres tenemos  una estructura mental de liderazgo, la mayoría de las veces cometemos el error de conversar en forma de instrucciones,  de información o de conocimiento mientras que ellas están esperando conversar a nivel de sentimientos.

Un consejito para las esposas: Si tu esposo no conversa con frecuencia crea tú la oportunidad de conversación. Nunca hagas esto. Si tu esposo está viendo un partido de fútbol de su equipo favorito en la televisión no se te ocurra decir. “Apaga la televisión que quiero hablar contigo” Eso no va a crear una atmósfera para conversación, sino que va a crear una gran tensión. Es más, te va a contestar “Espera a que terminen esta jugada” Después de unos minutos si le vuelves a reclamar te va decir: Espera, espera después de esta jugada y esto va a continuar durante todo el juego y cuando haya terminado el ambiente ya no es lo más apropiado.

En lugar de hacer eso, siéntate a mirar el partido con él y dile: “Cariño, me gustaría hablar contigo, pero primero vamos a ver este juego juntos. Luego comienza a preguntarle acerca de ese deporte. Verás que tendrás éxito, porque haz tocado lo que a él le gusta, después del juego creo que tendrás toda la atención de él para el asunto que querías platicar.

Muchas mujeres se sorprenderían verdaderamente de lo que sucedería si ellas aprendieran a interesarse en aquello en lo que sus maridos están interesados.

El Hombre tiene necesidad de compañía recreativa

Mientras que la mujer tiene la necesidad de la conversación, el hombre tiene la necesidad de tener compañía en actividades recreativas. Noten que ambas de estas necesidades tienen que ver con compartir la compañía del otro. Por esto es que, cuando la mujer participa en los intereses de las actividades recreativas del hombre, él comenzará a conversar con ella. Ella está compartiendo una de sus necesidades básicas con él, y él lo va a apreciar.

Hermanas. Quiero plantar en sus mentes lo importante que es para nosotros los varones la compañía para actividades recreativas. Porque, esto tiene que ver con la forma cómo nosotros los varones fuimos diseñados. Por la naturaleza de liderazgo y de ser protector el hombre necesita sentirse como que siempre está ganando en la vida. El necesita involucrarse en actividades que lo reten, y aunque le gusta ganar, a él también le gusta compartir estas experiencias con otros.

No hay nada que bendiga más a un hombre que cuando su esposa se involucra en sus actividades recreativas.

Yo he escuchado a muchas esposas decir cosas acerca de sus esposos como, “Ese viejo tonto; él siempre está tras una pelota como si eso fuera algo bueno. Yo quisiera que él dejara de hacer eso y viniera a casa a ser un esposo”. Esta actitud no va a ayudar a la situación. El tiene una necesidad que está siendo suplida allá afuera en el campo con una pelota. ¿Por qué un hombre dedicaría horas a algo a menos que él tenga una necesidad que está siendo suplida a través de eso? En lugar de pelear en contra de aquello que le trae plenitud al varón, la mujer debería encontrar el porqué es tan importante para él. Y si es posible, ella debería participar en ello para que los dos pudieran experimentarlo juntos, de esa manera, edificar su entendimiento, compañerismo, e intimidad en su relación.

La mujer necesita afecto el hombre sexo

En tercer lugar, la mujer necesita afecto. Esta necesidad es parte de quién ella es. Una mujer no sólo quiere afecto ¡ella lo necesita!

Mientras que una de sus necesidades principales de la mujer es el afecto, una de las necesidades principales del varón es el sexo. Si estas dos necesidades que están relacionadas una con la otra, no están siendo entendidas y equilibradas, ellas pueden causar uno de los peores conflictos en el matrimonio. Lo que los hombres y las mujeres necesitan entender es que el afecto crea la atmósfera para la unión sexual en el matrimonio. Los hombres necesitan sexo, pero las mujeres necesitan afecto, y ellas necesitan que este afecto preceda a la intimidad sexual.

Estas diferencias, nuevamente, tienen que ver con las naturalezas distintas de los hombres y de las mujeres. El hombre fue diseñado para ser la fuente de recursos y no sólo fue él la fuente “material” para la creación de la mujer, sino que también se le dieron los recursos para crear nueva vida a través de su semilla o esperma. El es el proveedor de la semilla, y por lo tanto, su inclinación natural es proveer este recurso. Esta es una de las razones por qué él se concentra en el acto del sexo. La necesidad del hombre de tener sexo es una de las más grandes necesidades que jamás nadie se puede imaginar. Este hecho, coloca a la mujer en una situación difícil en ocasiones; hasta que a veces ella interpreta la energía sexual del hombre como algo animal, desconsiderado, sin sentimientos y falto de respeto. Cuando esta área no se siente atendida, él tal vez se va a sentir inclinado a encontrar interés y respeto en algún otro lado.

He conocido casos en que algunas mujeres ponen más atención a las actividades de la iglesia y al evangelismo, que a lo que ellas hacen con sus maridos. En cierto sentido, ellas descuidan las necesidades sexuales de su marido, porque tienen como excusa que están muy ocupadas sirviendo a Dios. Pablo nos dijo que este tipo de situación es una receta para desastre. El dijo que cada vez que el marido y la mujer no están teniendo relaciones sexuales por estar sirviendo a Dios, deberían hacerlo, solo si hay un consentimiento mutuo, y solo por un corto período de tiempo. Que el marido cumpla su deber para con su mujer, e igualmente la mujer lo cumpla con el marido. La mujer no tiene autoridad sobre su propio cuerpo, sino el marido. Y asimismo, el marido no tiene autoridad sobre su propio cuerpo, sino la mujer. No os privéis el uno del otro, excepto de común acuerdo y por cierto tiempo, para dedicaros a la oración; volved después a juntaros a fin de que Satanás no os tiente por causa de vuestra  falta de dominio propio. (l. Corintios 7:3-5)

Este pasaje significa que si tú vas a ayunar y a orar, a pasar tiempo con el Señor, o a ir a un viaje misionero, tú deberías obtener el permiso y el consentimiento de tu esposo o esposa antes de que se abstengan de relaciones sexuales. Es muy importante para una mujer el ser sensible a las necesidades que su marido tiene para el sexo. Cuando algunas mujeres se convierten en cristianas, de alguna manera ellas piensan que no es “espiritual” para ellas el hecho de tener relaciones sexuales. Ellas le dicen a sus maridos,

“Ahora soy salva, y mi cuerpo es el templo del Espíritu Santo, así que no me toques”. Esta es una filosofía muy tonta y un testimonio muy destructivo para sus esposos. El sexo fue parte del diseño original de Dios para la humanidad, y es una cosa santa entre un esposo y una esposa. La Bibliale dice a la mujer, “La mujer no tiene autoridad sobre su propio cuerpo, sino el marido” (la. Corintios 7:4), y le dice al hombre, “Y asimismo, el marido no tiene autoridad sobre su propio cuerpo, sino la mujer” (v. 4).

El cuerpo de la esposa le pertenece a ambos, a ella y a su marido. El cuerpo del marido le pertenece a ambos, a él y a su esposa. Estos versículos no sólo nos están diciendo que los esposos y las esposas necesitan suplir las necesidades del uno y del otro, pero que también el uno y el otro también tienen mucho que decir en el hecho de que uno o el otro estén listos para tener relaciones sexuales. El esposo puede decir, “Cariño, estoy listo”, pero ella tiene el derecho de decir, “Tú siempre estás listo, pero yo no estoy lista todavía”.

Tiene que haber un equilibrio entre el hecho de tener las necesidades de uno satisfechas y el hecho de tener consideración para las necesidades.

El problema es que muchos varones no somos afectivos en forma natural. ¿Cómo puede un hombre darle a una mujer lo que ella necesita cuando él siente que él no tiene lo que ella necesita?  La única forma es conociendo el diseño de la mujer y aprendiendo paso a paso.





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